Una profesional de tu equipo recibe a una clienta nueva y prioriza la falta de confort que observa. Dos semanas después la atiende otra compañera, que pone el foco en el tono irregular. Las dos han visto algo real. Pero la clienta escucha dos prioridades distintas y empieza a dudar.
No es un problema de talento. Es que cada persona valora, anota y explica a su manera. Estas son algunas señales de que en tu centro falta un criterio común:
- Las fichas usan términos diferentes para la misma observación.
- Una recomendación no indica qué dato la justificó.
- Las fotografías cambian de luz, ángulo o distancia y no sirven para comparar.
- La clienta repite su historia en cada cita.
- El equipo discute productos antes de acordar el objetivo de cuidado.
Escena ficticia, tomada del propio playbook. Si reconoces dos o más señales, este libro está escrito para tu centro.